El comienzo
Érase una fría tarde de enero en A Pobra do Caramiñal. Un bar con DJ, lleno de gente y muchas ganas de bailar, fue el escenario inicial. Más tarde, ya en el pub del pueblo, entre una sudadera roja, un chupito como excusa y alguna copa de más, Miriam y David se cruzaron definitivamente. Un café al día siguiente confirmó que aquella noche solo era el principio de algo mucho más grande… aunque aún no lo supieran.
El viaje que lo cambia todo
Después de escapadas casi cada fin de semana entre Coruña y Pobra, parecían solo amigos con buena química. Hasta que un día David mencionó vuelos baratos a Tenerife… y Miriam lo tomó al pie de la letra, ¡reserva de hotel incluida! Entre playas, castillos de arena y aventuras improvisadas, se dieron cuenta de que ser amigos se les había quedado pequeño.
Luces del norte y equipo imparable
El viaje a Islandia nació de una promesa que se hicieron el día que se conocieron: ver auroras boreales juntos. Durante 10 días compartieron cada momento en apenas 3 m², durmiendo en el maletero del coche, entre capas de ropa superpuestas. David encendía el coche mientras Miriam temblaba dormida, cuidándola sin hacer ruido. Y sí, si os lo estáis preguntando… cada noche, las auroras bailaron para ellos, llenando de magia aquel viaje inolvidable.
El gran momento: la pedida
En abril, de vacaciones en las Azores, un camino lleno de barro casi les impide llegar a un mirador con vistas increíbles de la Lagoa das Sete Cidades. Entre nervios y risas, llegaron, y allí David pidió matrimonio a Miriam, quien dijo sí rotundo. Ese paisaje fue testigo de su amor y complicidad. Las Azores no fueron solo un destino: fueron el lugar donde supieron que todo tenía sentido juntos.
El inicio de la verdadera aventura
Aquí termina el prólogo y empieza lo importante: el matrimonio y la aventura de verdad. Compartir vida, viajes, planes, risas… y alguna que otra discusión sobre qué comer. Sin itinerarios cerrados, pero siempre con la mejor compañía. Porque la gran aventura no es el camino, sino elegir recorrerlo juntos. Y esta vez, para siempre.